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lunes, 4 de marzo de 2013

LA COMUNICACIÓN DISFUNCIONAL EN LA FAMILIA.

LA COMUNICACIÓN DISFUNCIONAL EN LA FAMILIA Y EL DESARROLLO DEL ROL DE ENFERMO EN EL HIJO.
 
Cuando un mensaje resulta incongruente se le conoce como de doble nivel, es decir, verbalmente quiere decir una cosa (explícitamente), pero gestualmente quiere decir lo contrario (implícitamente). En los niños este tipo de comunicación de doble nivel puede dar lugar a lo que se conoce como doble vínculo.
 
Condiciones presentes para que un niño desarrolle un doble vínculo:
1º. Es necesario que el niño esté expuesto a mensajes de doble nivel, de forma repetida y durante un largo tiempo.
2º. Dichos mensajes deben provenir de personas que para él signifiquen "superviviencia".
3º. El niño debe ser o estar condicionado desde edad  temprana a no preguntar: ¿Quisiste decir esto o aquello? y a aceptar los mensajes conflictivos de los padres aunque sean imposibles de comprender. 
 
El niño tiene que enfrentarse a la imposible tarea de traducir dichos mensajes y convertirlos en su forma de comportarse.
 
Ejemplo de mensajes contradictorios: "un padre dice a su hijo que no debe desafiarlo, pero a la vez se queja de que el chico no se enfrenta a él como un hombre".
 
Amenazas vitales para el niño frente al doble vínculo y los mensajes contradictorios.
 
- Dependencia: porque si obedece a un nivel de significado, desobedece al otro, de manera continua provoca rechazo de sus padres.
- En su futuro como adulto: porque se enfretará al mundo siguiendo la pauta contradictoria y autoengañadora a la que sus padres lo han acostumbrado.
- Sentimiento de culpa: debido a que el conflicto en los mensajes es´ta escondido, y el niño ha aprendidido a "no verlo" como el origen de su perturbación, el chico vuelve la culpa contra sí mismo ( en lo que los padres están de acuerdo, ya que ellos tampoco puede "ver" objetivamente esta situación). El niño dice: "Nunca puedo hacer las cosas bien porque soy malo".
- Por otra parte, y a un nivel encubierto, el niño se da cuenta de la situación en que lo han colocado. Como último recurso, llega a responder él mismo de forma encubierta, y utiliza el lenguaje de la protesta disfrazada que la sociedad denomina conducta "loca" o "enferma".
 
Este tipo de conducta desviada o disfuncional cumple así un objetivo, una función; de forma que para los conyuges y la propia familia es una conducta funcional, es decir, sirve para mantener la homeostasis familiar (equilibrio) y por tanto es alimentada, comprendida y justificada por todos sus miembros.
 
Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta y Perito Forense.
Colegiado en Valencia.
grupopsico@cop.es
http://psicolegalyforense.blogspot.com
 

jueves, 31 de enero de 2013

EL TRASTORNO DE CONDUCTA DISOCIAL.

TRASTORNOS DE CONDUCTA EN LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA.


EL TRASTORNO DE CONDUCTA DISOCIAL.

Este trastorno se caracteriza principalmente por un "patrón" de comportamiento persistente y repetitivo en el que se violan los derechos básicos de los demás, así como importante normas sociales adecuadas a la edad del niño.
Estos comportamientos se dividen en cuatro grupos:
1º. Commportamiento agresivo que causa daño o amenaza con él a otras personas o animales.
2º. Comportamiento No agresivo que causa daños o pérdidas a la propiedad.
3º. Fraudes, robos.
4º. Violaciones graves de las normas.

Tres o más de estos comportamientos deben de haber aparecido en los últimos 12 meses y por lo menos uno en los últimos seis meses.

El comportamiento Disocial causa deterioro clinicamnete significativo de la actividad social, académica o laboral (para jóvenes entre los 16 y 18 años).

Este diagnóstico es aplicable a los menores de 18 años, superada esta edad deben cumplir el diagnóstico de "Trastorno Antisocial de la Personalidad".

El niño con este trastorno tiende a minimizar las repercusiones de sus acciones que pueden darse en el contexto escolar, hogar u otros contextos sociales.

Estos niños suelen desplegar un cmportamiento fanfarrón, agresivo, amenazador o intimidatorio. Iniciar peleas físiscas frecuentes, utilizar un arma (bate, ladrillo, navaja, botellas, pistolas), ser crueles con personas y/o animales, robar enfrentándose a una víctima ( ataque con violencia, arrebatar bolsos, extorsión o robo con intimidación, etc) o forzar a otro a una actividad sexual.

La violencia física puede adoptar la froma de violación, asalto o, en raros casos, homicidio.

La destrucción delibera de la propiedad de otras personas es un hecho característico de este trastorno y puede incluir el prender fuego deliberadamente con la intención de causar daños graves o destruir la propiedad de otros (vidrios y neumáticos de los coches, vandalismo en la escuela, etc).

Los fraudes y robos son frecuentes y pueden incluir el violentar el piso, casa o automóvil de otra persona; a menudo los menores mienten o rompen promesas con el fin de obtener bienes o favores, o evitar castigos u obligaciones.

Violan frecuentemente las normas, antes de los trece años permanecen fuera de casa en horas nocturnas a pesar de las prohibiciones de sus padres. Pueden existir fugas durante la noche. Las fugas a causa de abusos sexuales o físicos no se consideran como tal.

Antes de los trece años suelen iniciar novillos en la escuela.

Subtipos:
En función de la edad de inicio del trastorno se han establecido dos subtipos de trastorno disocial:
a) Tipo de inicio Infantil. (antes de os 10 años).
b) Tipo de inicio adolescente. (A partir d elos 10 años).

Ambos subtipos se pueden presentar de manera:
- Leve.
- Moderada.
- Grave.

Los subtipos difieren en cuanto a la naturaleza de los problemas de comportamiento que presentan, curso evolutivo, propn´sotico y proporción por sexos.

Fdo.
Ignacio González Sarrió.
grupopsico@cop.es
http://psicolegalyforense.blogspot.com
Psicólogo. Psicoterapeuta y Perito Forense.
696102043.

lunes, 14 de enero de 2013

LA INTERFERENCIA PARENTAL SOBRE LOS HIJOS.

La interferencia heterónoma (o fuerza que nos impide progresar como individuos en contra de nuestos deseos de libertad e independencia) en el proceso de desarrollo del niño y más tarde de la persona, es la raíz más profunda de la patología mental, en especial de la destructividad humana.
 
El objeto de esta interferencia por parte de algunos padres es la dominación o la posesión del niño y para ello es necesario doblegar su resistencia.
 
Son muchas las manifestaciones de la resistencia del niño a someterse a la dominación parental, por ejemplo "no mantener la higiene", "no comer", negativismo y oposicionismo, dejar de interesarse por las cosas, tomar una actitud pasiva, etc.

Fdo.
Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta y perito forense.
http://psicolegalyforense.blogspot.com
Colegiado en Valencia.Consulta en Valencia capital
grupopsico@cop.es
696102043