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jueves, 11 de abril de 2013

LA MELANCOLÍA Y ESTADOS AFINES.

De los Estados de Melancolía, Autocomplacencia y Autocompasión.


La Psicología define y diferencia dos conceptos clave para entender la personalidad. El concepto de Estado y el concepto de Rasgo. Por estado se entiende aquel conjunto o repertorio de conductas, emociones y pensamientos que se retroalimentan y convergen en una misma dirección, pero que, a diferencia del rasgo no son consustanciales al individuo sino que son fruto de una reacción frente a una situación, y que permanecen por un espacio determinado de tiempo. El rasgo, al contrario del estado, es inherente a la personalidad del sujeto, estable y permanece en el tiempo indefinidamente.

Sin embargo, es frecuente observar como muchas personas ante ciertos estados- tales como los mencionados en el título de la presente nota-, aseveran que ellos son así. ¿a qué se debe este determinismo?. Fundamentalmente a que el individuo, necesita dotar de una explicación plausible a todos los fenómenos que suceden a su alrededor y especialmente a los que le atañen a él directamente, sobretodo los fenómenos de contenido emocional, cognitivo y comportamental. De modo que aseverando "yo soy así" creen cerrar un largo y espinoso proceso de introspección y análisis que en muchas ocasiones se asocia con penuria, esfuerzo y dolor emocional.

La comodidad se antoja pues, aquí la explicación de esta pequeña confusión y también la interiorización que el sujeto hace respecto a sus propios recursos y más concretamente de la falta de estos. Pero, ¿qué entendemos por un estado de autocomplacencia, autocompasion y melancolía?. Son tres estados diferentes y muy presentes en el repertorio emocional de las personas.

La autocomplacencia es la satisfacción por los propios actos y por la manera de ser, esto en sí mismo no tiene por qué ser intrínsecamente malo para el individuo, excepto si se aplica de forma sistemática e indiscrimanda, en tal caso estaríamos ante la pérdida de la objetividad y rayaríamos el narcisismo. Es propio de estos estados, el pensar que los demás no nos pueden ofrecer nada que ya no tengamos y que incorporar nuevas personas a nuestro entorno cercano solo puede acarrear dificultades y problemas. ¿ En qué me puede mejorar a mi esa persona?, ¿qué me puede aportar?, se entra en un circulo de costes-beneficios aplicados a las relaciones humanas.

La autocompasion por contra, es la lástima por uno mismo, el sujeto encuentra que es incapaz de cambiar su vida, su situación y bien se culpa a sí mismo o culpa a los demás acomodándose e instalándose en una penosa pero cómoda posición de víctima. Ambos estados, tienen un altísimo componente de aprendizaje basado en la inoperancia e incapacidad del individuo para cambiar o modificar su entorno y sus condiciones de vida, su origen está en la infancia y en los modelos de referencia interiorizados en esa etapa.

Por último, la melancolía, es la tristeza vaga, permanente y profunda que hace que el sujeto no disfrute de la vida, terminando por sentirse cómodo en esta situación, evitando cualquier intento de cambio. Para muchos, la melancolía no es un estado, sino un rasgo, dependerá de la estabilidad de los síntomas, y su mayor o menor cronicidad.
DE modo que, como podemos observar, las personas desarrollamos y desplegamos una serie de manifestaciones conductuales , emocionales y cognitivas más o menos estables con la intención de hacer frente a las demandas y exigencias de nuestro entorno, siendo unas adaptativas y positivas para el individuo y otras por contra claramente desadaptativas y peyorativas para la salud emocional y psicológica de este.

Al fin y al cabo, y acercándonos al modelo psicoanalítico, se trata de mecanismos de defensa interiorizados y perfeccionados por el sujeto a lo largo del tiempo, cambiarlos pasa por su cuestionamiento y análisis y por el desarrollo e implementación de nuevas respuestas mas adaptativas.

Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta y Perito Forense.
696102043.
 

jueves, 14 de marzo de 2013

LA ANSIEDAD Y SUS MANIFESTACIONES.

"El miedo al miedo o de la lucha contra los propios fantasmas y demonios".


La ansiedad es el "miedo al miedo". Está frase le resultará muy familiar a todas aquellas personas que la hayan sufrido alguna vez o que la estén sufriendo en estos momentos. Miedo al miedo o miedo a uno mismo en su relación con los demás, temor a la reacción de la gente, pavor a la excisión de uno mismo, a la desintegración de la personalidad, a la pérdida, al dolor, al daño y sus consecuencias.

La ansiedad aparece un día y lo hace para siempre, se instala y gobierna tu vida, basa su poder en su capacidad intrusiva e invasiva (-en su cortejo sintomático de caracter psicofisiológico-) y en la lucha de su huesped por mantenerla alejada. Es cierto, cuanto más lucha la persona por apartarla de su vida, más poder acumula, más fuerte se hace, más presencia tiene, por el contrario, "el hechizo se rompe" en el momento en que se decide asumirla como propia e integrada en el YO, al dejar de luchar y al dar a conocer a todo el mundo que se sufre de ansiedad.

Tengo ansiedad!, disculpa pero no te puedo contestar como quisiera porque estoy teniendo un momento de angustia!, etc.

Ventilar las emociones, -hacerlas participes, compartirlas, no negarlas, no avergonzarse, no tratar de esconderlas, de ocultarlas-, crea y genera un estado que invierte el mecanismo que retroalimenta el proceso de la ansiedad.

Gritar al mundo: "tengo ansiedad"!, la anula, la elimina, pués su fuente de poder y de energía reside precisamente en el intento infructuoso del individuo por minimizarla y rechazarla (-tratando de dar una imagen al exterior que difiere del estado real del individuo-).

Lo peor que se puede hacer en estos casos, es avergonazarse de uno mismo por tener reacciones de este tipo, algo muy frecuente, ya que muchas personas que la padecen, tienden a evaluarse y a enjuiciarse muy duramente, del tipo,"he quedado como un idiota", "menuda impresión debo haber dado", "que habrán pensado de mí", "soy un estúpido"...

Esos pensamientos, tantos los de antes (anticipatorios), como los de después (post-factum), son los que utiliza el trastorno (la ansiedad) para dominar, manipular y poseer a su huesped.

De modo que la solución pasa por reconocerla y aceptarla, saber que forma parte de uno mismo y así darla a conocer al mundo, siendo conscientes que su naturaleza potencialmente dañina, reside en uno mismo, pues no es más que la poyección aumentada de los propios temores, demonios y fantasmas universales que residen en el alma humana.
 
Fdo.
Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta y Perito Forense.
Colegiado en Valencia.

lunes, 4 de marzo de 2013

LA COMUNICACIÓN DISFUNCIONAL EN LA FAMILIA.

LA COMUNICACIÓN DISFUNCIONAL EN LA FAMILIA Y EL DESARROLLO DEL ROL DE ENFERMO EN EL HIJO.
 
Cuando un mensaje resulta incongruente se le conoce como de doble nivel, es decir, verbalmente quiere decir una cosa (explícitamente), pero gestualmente quiere decir lo contrario (implícitamente). En los niños este tipo de comunicación de doble nivel puede dar lugar a lo que se conoce como doble vínculo.
 
Condiciones presentes para que un niño desarrolle un doble vínculo:
1º. Es necesario que el niño esté expuesto a mensajes de doble nivel, de forma repetida y durante un largo tiempo.
2º. Dichos mensajes deben provenir de personas que para él signifiquen "superviviencia".
3º. El niño debe ser o estar condicionado desde edad  temprana a no preguntar: ¿Quisiste decir esto o aquello? y a aceptar los mensajes conflictivos de los padres aunque sean imposibles de comprender. 
 
El niño tiene que enfrentarse a la imposible tarea de traducir dichos mensajes y convertirlos en su forma de comportarse.
 
Ejemplo de mensajes contradictorios: "un padre dice a su hijo que no debe desafiarlo, pero a la vez se queja de que el chico no se enfrenta a él como un hombre".
 
Amenazas vitales para el niño frente al doble vínculo y los mensajes contradictorios.
 
- Dependencia: porque si obedece a un nivel de significado, desobedece al otro, de manera continua provoca rechazo de sus padres.
- En su futuro como adulto: porque se enfretará al mundo siguiendo la pauta contradictoria y autoengañadora a la que sus padres lo han acostumbrado.
- Sentimiento de culpa: debido a que el conflicto en los mensajes es´ta escondido, y el niño ha aprendidido a "no verlo" como el origen de su perturbación, el chico vuelve la culpa contra sí mismo ( en lo que los padres están de acuerdo, ya que ellos tampoco puede "ver" objetivamente esta situación). El niño dice: "Nunca puedo hacer las cosas bien porque soy malo".
- Por otra parte, y a un nivel encubierto, el niño se da cuenta de la situación en que lo han colocado. Como último recurso, llega a responder él mismo de forma encubierta, y utiliza el lenguaje de la protesta disfrazada que la sociedad denomina conducta "loca" o "enferma".
 
Este tipo de conducta desviada o disfuncional cumple así un objetivo, una función; de forma que para los conyuges y la propia familia es una conducta funcional, es decir, sirve para mantener la homeostasis familiar (equilibrio) y por tanto es alimentada, comprendida y justificada por todos sus miembros.
 
Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta y Perito Forense.
Colegiado en Valencia.
grupopsico@cop.es
http://psicolegalyforense.blogspot.com
 

jueves, 21 de febrero de 2013

EXPLICANDO LA DEPENDENCIA EMOCIONAL.

DEPENDENCIA EMOCIONAL. ¿Qué es?

de Ignacio González Sarrió.
¿Alguna vez has conocido a alguien que solo tiene palabras para hablar de su relación?, ¿del miedo a perderla?, ¿alguna vez vez has conocido a alguien que tras romper con su pareja se sumerge en una terrible y profunda depresión y angustia de la que solo sale cuando inicia otra relación?, si es así, estás ante un caso de dependencia emocional.

Las personas que lo sufren, viven con la angustia de ser abandonadas, constantemente creen que su pareja les va a dejar y les someten a continuos interrogatorios a cerca de la veracidad y autenticidad de su amor, llegan a un punto en el que la otra persona ya no sabe que hacer y en la mayoría de los casos terminan (la persona no dependiente) por poner fín a esa relación angustiante. un claro ejemplo de "profecía autocumplida".

Es tal la angustia de estas personas de ser abandonadas por sus parejas, que son incapaces de pensar o interesarse por otra cosa que no sea el objeto de su angustía, no pueden disfrutar de la vida, de los amigos, de una conversación.....no pueden trabajar, hacer deporte o estudiar y en los momentos más agudos dejan de comer y de dormir.

En estos estados de máxima ansiedad, pueden ser presas de ataques de pánico, fóbia social, además de la angustía libre flotante o ansiedad generalizada.

Sus procesos cognitivos y perceptivos superiores se ven fuertemente alterados, la atención, la memoria, el aprendizaje, el lenguaje y en general el pensamiento, dejan de funcionar con normalidad, presentandose lapsus, lagunas, déficits y alteraciones de distinto tipo, grado y naturaleza.

El rictus de la persona expresa un profundo padecer, miedo y angustía fruto de afectación nerviosa que padecen, tiene cara de pena.

En muchos casos pueden llegar al suicidio, sobretodo cuando la angustia alcanza límites insoportables.

Pero, ¿dónde está el origen de semejante alteración?. El origen lo encontramos como siempre en la infancia, suelen haber sido niños cuyos padres desarrollaron con ellos un vínculo ambivalente, "hoy te digo que te quiero y que eres muy bueno, mañana que eres insoportable y que te voy allevar con tu abuela", o que han visto amenazada su "autoestima" a través de cambios repentinos e inexperados en la reacción de sus padres respecto a ellos mismos y su conducta, es decir, que sin mediar causa alguna y frente a comportamientos inofensivos o neutros de los menores, los padres reaccionan de manera desproporcionada y repentina contra la valia personal del hijo, atacando y criticando no ya el hecho o conducta en sí misma, sino la intención de la persona y su capacidad de actuar.

Estos niños, crecen perdidos en lo emocional, sin un refernte afectivo seguro y solos en su caos. Constantemente se culpan de los errores que les atribuyen los demás y van interiorizando un autoconcepto de sí mismos muy negativo en el que la incapacidad, la falta de valía y la inseguridad son sus referentes emocionales.

Este retrato o perfil psicoemocional va perpetuándose a medida que el niño crece, se va consolidando y va dejando un rastro de experiencias que se suman al carro de las vivencias desagradables del individuo.

En la adolescencia, aparecen los primeros brotes de ansiedad y depresión y las primeras conductas de abuso de substancias, bajo rendimiento escolar, fracaso académico, dificultades de adaptación, problemas con sus iguales....etc.

Desde ese momento y hasta la edad adulta, la persona se ve apoderada de un sentimiento profundo y constante de soledad que tratará de mitigar con la búsqueda del amor incondicional. Buscará una persona que le pueda dar esa seguridad de la que carece, arrancarle ese miedo a la vida que le incapacita como ser humano, pero solo hará que trasladar sus angustias y sus temores a la relación y a la persona "mal amada".
Así, pasará de una relación a otra, en un bucle sin fín, en una carrera desenfrenada y loca por escapar de sus miedos, de esquivar a sus pesadillas.....de huir de sí mismo. No lo conseguirá jamás!!.

Finalmente, es tal el deterioro de la persona y de su integridad psíquica, que se llega a un estado en el que la psique se diluye con el exterior, perdiéndose los límites de uno mismo, confundiéndose con el exterior, con el otro...de ahí la frase: "no se quién soy ni lo que quiero...", este es un fenómeno de despersonalización muy angustiante y peligroso que puede dar lugar a un brote psicótico o a un estado delirante.

Junto a la despersonalización,- en la que el individuo siente como si lo que estuviera viviendo en realidad lo estuviera viviendo otro-, se produce la desrealización, fenomeno por el cual la persona siente como si nada fuese real, como si estuviera pero no estuviera al mismo tiempo, como si lo que vivenciase fuera un sueño...pero esto ya son estados muy agudos.

Decir que, además, es un trastorno muy mal visto, ya que la gente se cansa de ellos y los considera personas sin fuerza de voluntad...no es así, solo que no pueden ni saben actuar, sentir y pensar de otra manera....
Fdo.
Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta y Perito Forense.

sábado, 16 de febrero de 2013

LOS CELOS.

¿QUÉ SON LOS CELOS?.

 
Los celos: Artículo de Opinión por: Ignacio González Sarrió.

¿Qué son los celos?, ¿cómo nos afectan?, ¿se pueden controlar?, ¿porque existen personas con mayor tendencia a desarrollarlos que otras?, ¿cuales son las características de personalidad que hacen a una persona susceptible de ser celosa?, ¿afecta el esquema familiar en el que hemos vivido, en el posterior desarrollo de las celopatías?, ¿qué variables son las más decisivas en la aparición y modulación de la patología?, ¿Qué emociones están implícitas y subyacen a este trastorno?.
Los celos son un trastorno expresado en tres niveles; emocional, conductual y cognitivo, los tres afectados en mayor o menor medida. Es por tanto, un trastorno de base cognitiva y de expresión afectivo -emocional y conductual.
 
Todo celópata, tiene interiorizadas una serie de creencias e ideas des-adaptativas, en relación al sexo opuesto y a las relaciones afectivas con este, esas creencias, con base en la educación, el contexto familiar de origen, la infancia y en las interacciones sociales cercanas, condicionan de manera muy significativa la capacidad del individuo de contemplar a los demás (y a los hechos que se suceden a su alrededor), de manera clara y objetiva. Por lo tanto, son las mismas distorsiones de la realidad las que retroalimentan el complejo, fomentando una estructura cognitiva patológica particular y la manifestación de los sesgos cognitivos.
 
De manera que, este conjunto de pensamientos, ideas y creencias fuertemente asentado y arraigado, se convierte en un filtro, a través del cual, el individuo observa e interpreta los acontecimientos, respuestas y en general las conductas y las relaciones de los demás y concretamente de su pareja.
 
Por tanto, nos encontramos con un concepto del amor peculiar y altamente patológico, asociado a ideas vinculadas a emociones displacenteras, tales como la desconfianza, el miedo, la inseguridad, todas ellas relacionadas con la idea nuclear básica "el temor a ser engañado por su pareja", es decir, el miedo a ser objeto de un engaño tramado por la persona con la que comparte su vida y no llegar a ser consciente del mismo".
 
Este temor tamiza de forma constante y transversal todo aquello que está relacionado con el amor, las relaciones, etc y que da lugar a las particulares reacciones de la persona celosa, tanto las emocionales como las conductuales.
Como este temor “obsesivo y angustiante" carece de base real, la persona celosa desarrolla un cuadro patológico de de contenido paranoide (paranoidismo), vinculado eso sí, a la relación afectivo-emocional que está viviendo y manifestando abiertamente signos de suspicacia, susceptibilidad y desconfianza.
 
Dicho temor, limita sustancialmente al individuo, a causa del fuerte poder de intrusión que poseen esos pensamientos e ideas y para poder mitigar los efectos perturbadores que le generan, el/la celoso/a pone en práctica un control férreo sobre la otra parte, creyendo que así podrá encontrar algún signo o indicio que le lleve a confirmar sus temores y sus miedos, sin duda en este punto podemos encontrar el nexo de unión con las constelaciones familiares del paciente, es decir, con el modelo de crianza interiorizado en su infancia, modelos familiares herméticos, no permeables con el exterior, hostiles a inferencias, suspicaces y tendentes a malinterpretar las acciones de los demás, modelos que inculcan valores y creencias machistas y en los que "la dependencia emocional" es clave en el desarrollo de la personalidad.
 
Son frecuentes también “los vínculos afectivos de apego ambivalentes” con las figuras cuidadoras y también “los vínculos inseguros”. Estos sistemas familiares fomentan la inseguridad y la desconfianza en los demás, desarrollando autoconceptos y autoestimas frágiles y dependientes. De manera que, el/la celoso/a, es una persona insegura, dependiente, desconfiada y con baja autoestima.
 
Esta fuerte inseguridad en sí mismo la traslada a su relación y a su pareja, siendo su mayor temor la pérdida de la relación, en tanto en cuanto, esto supondría la desintegración de la precaria seguridad construida en torno a la relación de pareja.
 
Otro de los aspectos observables, es la búsqueda constante para satisfacer los deseos narcisistas egocéntricos, materializados y externalizados en la necesidad de una constante adulación, mediante la demanda incesante de muestras de afecto y cariño, que si no son satisfechas se interpretarán como una "evidencia de la falta de interés" y, por lo tanto, de la ocultación del interés por una tercera persona.
 
En este sentido y relacionado con esto último, encontramos que la persona celosa, teme la pérdida de su estatus en relación a la persona amada, es decir, teme la pérdida de poder e influencia sobre ella.
Todos estos temores, más tarde o más temprano, conducirán a la persona celosa al desarrollo de una “fuerte inestabilidad emocional” de contenido neurótico (neuroticismo), este neuroticismo, asociado a una visión de las relaciones humanas desde una perspectiva instrumental o utilitaria (en la que el objetivo de las relaciones afectivas son la satisfacción de las propias necesidades) y sobre la que se construye el propio Yo (autoconcepto), conducirán a su vez a la expresión de conductas agresivas físicas y/o psicológicas.
 
Fdo.
Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta y Perito forense.
Colegiado en Valencia.
696102043.

martes, 12 de febrero de 2013

¿EXISTE LA ADICCIÓN AL SEXO?.

Se ha propuesto el trastorno de hipersexualidad como una nueva categoría diagnóstica para el DSM-V. Este trastorno se caracteriza por la frecuencia y la intensidad de las fantasías sexuales, la activación psicofisiológica, el ansia y las conductas sexuales, todo ello asociado a un componente de impulsividad.
Las conductas excesivas de tipo apetitivo, incluyendo la hipersexualidad, pueden considerarse como adicciones conductuales. La adicción al sexo se aplica a personas que muestran conductas parafílicas o no parafílicas relacionadas con situaciones de riesgo, con una escalada en el tipo de conductas sexuales (tolerancia), con una pérdida de control y con una consecuencias psicosociales negativas, tales como embarazos no deseados, ruptura de pareja, problemas económicos/laborales y enfermedades de trasnmisión sexual, incluyendo el sida.
Las conductas más habituales implicadas en la adicción al sexo son las fantasías sexuales, la masturbación compulsiva, la pornografía, el cibersexo, el voyeurismo, el sexo anónimo y las parejas múltiples.
Las conductas sexuales tienen como objetivo reducir la ansiedad y otros afectos disfóricos (por ejemplo, la vergüenza y la depresión). La adicción al sexo presenta una comorbilidad con otros trastornos del Eje I (sobre todo, con trastornos de ansiedad, depresión, dependencia de sustancias e hiperactividad).
Todavía hay muchas lagunas en el conocimiento del curso clínico, de los factores de riesgo y de la historia familiar y se carece de datos sobre la adición al sexo en mujeres.
Referencia: Enrique Echeburúa Odiozola. Adicciones. Revista de socidrogalcohol. Vol. 24, Nº. 4, 2012. págs. 281-286.
Fdo. Ignacio González Sarrió.
696102043.
Psicólogo. Psicoterapeuta y Perito Forense.

martes, 5 de febrero de 2013

EL DAÑO PSICOLÓGICO EN VÍCTIMAS DE DELITOS VIOLENTOS.

El daño psicológico cursa habitualmente en fases.
En una primera fase, suele surgir una reacción de sobrecogimiento, con un cierto enturbamiento de la conciencia y con un embotamiento general, caracterizado por lentitud, abatimiento general, pensamientos de incredulidad y pobreza de reacciones.
En una segunda fase, a medida que la conciencia se hace más penetrante y se diluye el embotamiento producido por el estado de "shock", se abren paso vivencias afectivas de un colorido más dramático: dolor, indignación, rabia, impotencia, culpa, miedo, que alternan con momentos de profundo abatimiento.
Y, por último, hay una tendencia a reexperimentar el suceso, bien, espontáneamente, o bien en función de algún estímulo más general: una película violenta, el aniversario del suceso traumático, etc.
Hay que situar siempre el daño psicológico en relación con el trauma sufrido, al margen de otras variables individuales (psicopatología previa, personalidad vulnerable, etc) o biográficas (divorcio, estrés laboral, etc). La valoración del daño se hace con arreglo a las categorías de discapacidad y minusvalía.

Tabla. daño psíquico


Tabla. Daño psíquico en víctimas  de delitos violentos.

·         Sentimientos negativos: humillación, vergüenza, culpa e ira.
·         Ansiedad.
·         Preocupación constante por el trauma, con tendencia a revivir el suceso.
·         Depresión.
·         Pérdida progresiva de confianza personal como consecuencia de los sentimientos de indefensión y desesperanza experimentados.
·         Disminución de la autoestima.
·         Pérdida de interés y de la concentración en actividades anteriormente gratificantes.
·         Cambios en el sistema de valores, especialmente la confianza en los demás y la creencia en un mundo justo.
·         Hostilidad, agresividad, abuso de drogas.
·         Modificación de las relaciones (dependencia emocional, aislamiento).
·         Aumento de la vulnerabilidad, con temor a vivir en un mundo peligroso, y érdida de control sobre la propia vida.
·         Cambio drástico en el estilo de vida, con miedo a acudir a los lugares de costumbre; necesidad apremiante de trasladarse de domicilio.
·         Alteraciones en el ritmo y en el contenido del sueño.
·         Disfunción sexual.

Fdo.
Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta y Perito Forense.
grupopsico@cop.es
696102043.http://psicolegalyforense.blogspot.com

jueves, 31 de enero de 2013

EL TRASTORNO DE CONDUCTA DISOCIAL.

TRASTORNOS DE CONDUCTA EN LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA.


EL TRASTORNO DE CONDUCTA DISOCIAL.

Este trastorno se caracteriza principalmente por un "patrón" de comportamiento persistente y repetitivo en el que se violan los derechos básicos de los demás, así como importante normas sociales adecuadas a la edad del niño.
Estos comportamientos se dividen en cuatro grupos:
1º. Commportamiento agresivo que causa daño o amenaza con él a otras personas o animales.
2º. Comportamiento No agresivo que causa daños o pérdidas a la propiedad.
3º. Fraudes, robos.
4º. Violaciones graves de las normas.

Tres o más de estos comportamientos deben de haber aparecido en los últimos 12 meses y por lo menos uno en los últimos seis meses.

El comportamiento Disocial causa deterioro clinicamnete significativo de la actividad social, académica o laboral (para jóvenes entre los 16 y 18 años).

Este diagnóstico es aplicable a los menores de 18 años, superada esta edad deben cumplir el diagnóstico de "Trastorno Antisocial de la Personalidad".

El niño con este trastorno tiende a minimizar las repercusiones de sus acciones que pueden darse en el contexto escolar, hogar u otros contextos sociales.

Estos niños suelen desplegar un cmportamiento fanfarrón, agresivo, amenazador o intimidatorio. Iniciar peleas físiscas frecuentes, utilizar un arma (bate, ladrillo, navaja, botellas, pistolas), ser crueles con personas y/o animales, robar enfrentándose a una víctima ( ataque con violencia, arrebatar bolsos, extorsión o robo con intimidación, etc) o forzar a otro a una actividad sexual.

La violencia física puede adoptar la froma de violación, asalto o, en raros casos, homicidio.

La destrucción delibera de la propiedad de otras personas es un hecho característico de este trastorno y puede incluir el prender fuego deliberadamente con la intención de causar daños graves o destruir la propiedad de otros (vidrios y neumáticos de los coches, vandalismo en la escuela, etc).

Los fraudes y robos son frecuentes y pueden incluir el violentar el piso, casa o automóvil de otra persona; a menudo los menores mienten o rompen promesas con el fin de obtener bienes o favores, o evitar castigos u obligaciones.

Violan frecuentemente las normas, antes de los trece años permanecen fuera de casa en horas nocturnas a pesar de las prohibiciones de sus padres. Pueden existir fugas durante la noche. Las fugas a causa de abusos sexuales o físicos no se consideran como tal.

Antes de los trece años suelen iniciar novillos en la escuela.

Subtipos:
En función de la edad de inicio del trastorno se han establecido dos subtipos de trastorno disocial:
a) Tipo de inicio Infantil. (antes de os 10 años).
b) Tipo de inicio adolescente. (A partir d elos 10 años).

Ambos subtipos se pueden presentar de manera:
- Leve.
- Moderada.
- Grave.

Los subtipos difieren en cuanto a la naturaleza de los problemas de comportamiento que presentan, curso evolutivo, propn´sotico y proporción por sexos.

Fdo.
Ignacio González Sarrió.
grupopsico@cop.es
http://psicolegalyforense.blogspot.com
Psicólogo. Psicoterapeuta y Perito Forense.
696102043.

martes, 29 de enero de 2013

LA NEUROSIS.


LA NEUROSIS.

Ensayo sobre la neurosis: Por Ignacio González Sarrió. Psicólogo. Psicoterapeuta analítico y Perito forense.

 ¿Te has preguntado alguna vez si eres neurótic@?, ¿que es la neurosis?, ¿es lo mismo el neuroticismo que la neurosis o ser neurotic@?, ¿somos todos neurotic@s?, ¿se puede disimular la neurosis?, ¿cuáles son sus características fundamentales?.

La neurosis (enfermedad) y el neuroticismo (manifestación no patológica de la neurosis) son dos de los conceptos psicopatológicos más difundidos popularmente. Se usan de manera cotidiana y es uno de los insultos más difundidos; "eres una neurótica/o". Sin embargo, ¿sabemos realmente lo que eso significa?. Por neurosis se entiende una debilidad y/o inestabilidad del caracter, inestabilidad basada principalmente en la elevada tendencia a la reactividad comportamental del sujeto, provocada por la presencia de fuertes y rígidos mecanismos de defensa, que se activan con mucha facilidad frente a los acontecimientos de la vida cotidiana.

Así pues un neurótic@, reacciona desproporcionada y rápidamente frente a eventos que considera amenazantes o potencialmente distorsionadores o peligrosos, lo cual le lleva a un estado de alerta y defensa frente al medio considerablemente elevado. Esto en parte, se debe a que posee, (por herencia cultural, social y educacional), unos valores y creencias claramente desadaptativos (a causa de la irracionalidad de los mismos), que en general se traducen en ideas y prejuicios NEGATIVOS frente a las actitudes y comportamientos diferentes a los suyos propios.

Es decir, que de alguna manera el sujeto neurótico tiene catalogadas todas y cada una de las situaciones cotidianas (al menos las más frecuentes) y frente a ellas elabora una serie de estereotipos comportamentales y actitudinales basados en la creencia de lo que es correcto y de lo que no lo es, de lo que es aceptable y de lo que no, de lo que es esperable y de lo que es del todo inaceptable (según su propio sistema de creencias heredado y adaptado a sus propias necesidades personales, es decir un sistema que él cree socialmente correcto y por tanto generalizado y común a la mayoría, pero que en realidad es único y característico suyo).

En base a dicho sistema de creencias, desarrolla sus propias opiniones (prejuicios), que se convierten en "ideas irracionales inflexibles y rígidas", a través de las cuales interpreta y traduce todo lo que ocurre a su alrededor. Esas creencia irracionales, le sirven para dar sentido a lo que ocurre en su entorno y frenar la ansiedad que le genera, todo lo que es desconocido o diferente, es decir, todo lo potencialmente amenazante para su psique y fragil equilibrio emocional. De ahí, la necesidad del neurotico de calificar, enjuiciar, catalogar y criticar todo lo que sucede a su alrededor, y de ahí tambien la tendencia del neurotico a rechazar, desprestigiar e infravalorar todo lo que se separa de su forma de ver y entender el mundo (puede llegar a ser agresivo si ve amenazada su integridad psíquica). son tan solo estrategias para preservar su precario equilibrio emocional.


De manera que, cuanto más rígido e inflexible sea este
sistema de creencias, esta manera de pensar, esta forma de interpretar las cosas, mayor será la necesidad de clasificar y enjuiciar las cosas, personas, conductas y actitudes de los demás.


El neurótico generalmente, además, siente la necesidad de verse confirmado en su proceder y modo de pensar, pues en su foro interno
tiene el temor de estar volviendose loco o poder llegar a voleverse loco (entendida la locura como la extravagancia, en la forma de pensar y comportarse, es decir, la diferencia frente al resto y la subsiguiente marginación y rechazo social; hay que tener en cuenta que una de las características más relevantes del neurótico es la importancia que da a la conveniencia social, es decir a lo que es correco y lo que no, no solo en tanto en cuanto a su adecuación personal y social, sino también a la deseabilidad social); por eso, busca que se le reafirme y por eso trata de rodearse de ambientes seguros y personas que le son fieles y que él considera no amenazantes, es decir, personas previsibles y conocidas que no le criticarán (sufre un fuirte temor a la crítica, la mofa y el desprestigio social) y que por tanto, le son y serán leales.

Por eso, tenderá a moverse en ambientes psicológica y socialmente seguros, evitará las novedades y los cambios y buscará en la medida de lo posible la rutina. Por eso también, la tendencia a desarrollar rituales (distintos a los desarrollados en los TOC) pero que buscan la obtención de seguridad en el neurótico.

En general, el neurótico, desarrolla con el tiempo una serie de habilidades que le perrmitan manejar la ansiedad social y controlar sus reacciones emocionales de angustia, de modo que, por ejemplo, desarrollará una falsa seguridad y tranquilidad social (interiormente no lo está), frente a situaciones socialmente ansiógenas, una falsa capacidad para la escucha y el diálogo, y compresión y flexibilidad de criterios igualmente carentes de autenticidad; en realidad sigue pensando que lo suyo es lo mejor y que los demás están equivocados en su forma de proceder y de obrar (la neurosis desaparece realmente cuando el sujeto es consciente de la rigidez de su forma de pensar e introduce cambios reales con la intención de cuestionar sus propios planteamientos).

Como en muchas otras manifestaciones psicopáticas, la gravedad del cuadro sindrómico vendrá determinado por la intensidad, frecuencia y duración de la sintomatológica, en este caso neurótica.



Fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta. Perito forense.
http://psicolegalyforense.blogspot.com

grupopsico@cop.es
696102043.

 

domingo, 27 de enero de 2013

IRA, RABIA Y FRUSTRACCIÓN.

Antes de plantearse el control y manejo de la IRA, resulta conveniente conocer algunos aspectos relacionados con ella. El control de cualquier EMOCIÓN pasa por su conocimiento, es decir, comprender en qué consiste, cuáles son sus mecanismos de acción, que elementos intervienen en su génesis, desarrollo, mantenimiento y extinción, así como, cuales son los factores de vulnerabilidad y protección.

Sin duda, la mejor forma de explorar cualquier dimensión psicológica (ya sea conductual, dinámica-relacional, cognitiva o emocional), es aquella exploración que se articula y gestiona en forma de preguntas, de tal forma que, la pregunta bien dirigida y articulada lleva a la comprensión del fenómeno y a su conocimiento (el conocimiento está en nosotros mismos, solo hay que saber llegar hasta él, es decir, descubrirlo, es lo que los filósofos griegos llamaban "La Mayeutica Socrática).

Pasemos entonces a la exploración de dicho fenómeno psicológico: LA IRA.

1º. ¿Qué es la IRA?.
Una Emoción.

2º. ¿Qué tipo de emoción es?.
Una Emoción básica de alta intensidad.

3º. ¿Con qué variables se relaciona?.
Con el estrés, la personalidad y la dimensión cognitiva (los pensamientos y creencias).

4º. ¿A quienes afecta?.
Afecta a todos los seres humanos alguna vez en su vida, sin duda más a los de personalidad tipo C (La personalidad tipo C describe a aquellas personas que tienden a negar sus sentimientos y reprimir sus emociones) y los de personalidad tipo A (personas impacientes, muy competitivos, ambiciosos, agresivos en los negocios y que les cuesta mucho relajarse o tomar unas vacaciones).

5º. Entonces, ¿es genética o se aprende?.
Es universal, está presente en todos los seres ontogenéticamente superiores (primates), es una emoción que depende del cerebro primitivo y se relaciona con la supervivencia, no obstante, en el ser humano tiene un componente de”conducta aprendida” muy significativo; es decir, puede que la persona interiorice que dicha reacción le beneficia a la hora de conseguir ciertos beneficios y esto la convierte (a ojos de la persona en cuestión) en una reacción deseable, rentable y por lo tanto funcional, lo cual potenciará y fomentará su reaparición en el futuro.

6º. ¿De qué estructuras cerebrales depende?.
Del Sistema Límbico (hipotálamo, hipófisis y amígdala), en concreto de la amígdala, es decir de las estructuras cerebrales filo- y ontogenéticamente más primitivas, encargadas de las reacciones directamente relacionadas con la supervivencia (reacciones de lucha y huída) y de otras emociones como el miedo.

7º. ¿Cómo reacciona el cuerpo cuando se produce un ataque de IRA?.
Un ataque o episodio de IRA es un RAPTO a la conciencia, o al estado de control consciente, es decir, nuestras acciones dejan de estar dominadas por el control consciente del YO y pasan a ser dominadas por el incosnciente (las pulsiones, “el ELLO”) , y más concretamente, por el instinto de destrucción y muerte (Tánatos). En este estado, neuropsicológicamente y fisiológicamente, existe un caos, una crisis, es decir un cambio brusco hormonal y de neurotransmisores a nivel cerebral.

8º. ¿Qué cambios fisiológicos y hormonales se producen y suceden?.
En general, se produce una activación del Sistema Nervioso Simpático, en detrimento del Sistema Nervioso Parasimpático, esto da lugar a un desequilibrio en el sistema neuroquímico y en el eje “Hipotálamo-Hipofiso-Gonadal”(activación de "las glándulas suprarrenales"), dando lugar a su vez a la producción de, entre otras hormonas, el "CORTISOL", también llamada "hormona del Estrés", lo cual hace que aumente el nivel de glucosa en sangre y se potencie así la actividad muscular. El estrés es el causante de ciertas patologías relacionadas con la hipertensión arterial, la taquicardia, dificultades del sueño, sudoración, ansiedad, depresión, debilitación del sistema inmunológico y por supuesto ataques de agresividad
.
Con la activación simpática, se libera “adrenalina”(encargada de activar el sistema de alerta o sistema límbico; sistema generador de emociones como la ira, dolor, angustia, asco, miedo…), y esto ocasiona la pérdida del pensamiento consciente (corteza cerebral; que es el responsable del desarrollo de pensamientos morales y sociales de autocontrol emocional). La hipófisis es la glándula (conectada al sistema límbico) generadora de hormonas que a su vez activan la producción de adrenalina .

El Cortisol y la adrenalina inunda el torrente sanguíneo, el estrés está servido.

Si el estrés es crónico, se liberará también “Noradrenalina”que se comunica directamente con la amígdala, este desequilibrio neuroquímico generará emociones como angustia, tristeza, odio, hiperactividad, impulsividad, agresividad, etc.

Otra hormona fundamental en la génesis y desarrollo de la IRA es la “Testosterona”, hormona ligada a la agresividad y la violencia humana, las conductas antisociales, la impulsividad y el suicidio, pero también con las conductas de competitividad y el aumento de la lívido.

Por otra parte, la testosterona disminuye la presencia en el cerebro de “Serotonina”, neurotransmisor vinculado a emociones placenteras tales como la paz, tranquilidad, felicidad, y equilibrio emocional, sin embargo, un aumento elevado de serotonina provoca lo que se conoce como “calma marina” y disminuye el apetito sexual. Es clave para el control de la animalidad humana y por lo tanto con el control de la IRA, dolor e impulsividad.

El déficit de serotonina está relacionado con la falta de ciertos aminoácidos (triptófano) a causa de una dieta pobre en ciertos alimentos. Los alimentos que aumentan los niveles de Serotonina son: el chocolate (que aumenta ciertas endorfinas), el pollo, las harinas, el arroz.

La Testosterona está también vinculada con la “Vasopresina”,cuyo aumento origina que el tiempo que transcurre entre la presencia de un estímulo amenazante y la reacción de ataque disminuye, evitando que la señal de alarma llegue al córtex frontal (corteza cerebral) y el sujeto no piense antes de actuar, convirtiéndose sus comportamientos en violentos o delictivos. La corteza cerebral es el área cerebral más evolucionada, en la cual reside la moralidad, la conciencia y la ética, es decir, todos los procesos cognitivos superiores responsables del afrontamiento a largo plazo de los problemas vinculados con la predicción y elaboración mental.

De modo que NIVELES ALTOS DE TESTOSTERONA combinados con NIVELES BAJOS DE SEROTONINA aumentan los índices de agresividad, violencia, impulsividad y presencia de IRA.

Losniveles bajos de colesterol en sangre también están directamente relacionados con la impulsividad. Niveles bajos de colesterol motivan descensos en los niveles de Serotonina.

A nivel neuroanatómico se observan alteraciones funcionales y disminución de tamaño de la amígdala y del hipocampo (en casos, por ejemplo de niños maltratados), generando mal ajuste social, dificultades a la hora de la toma de decisiones y aumento de la agresividad y delincuencia.

En resumen, la serotonina actúa como un calmante emocional; la dopamina excita emocional y sexualmente y activa la conciencia, la fantasía y la creatividad; la acetilcolina hace posible que tengamos memoria y conocimientos intelectuales, agudiza las percepciones y pensamientos; la noradrenalina hace estar despierto y permanecer alertos, pero también está presente en las reacciones agresivas; el GABA actúa como relajante.

9º. ¿Entonces se trata de un proceso biológico o psicológico?.
Es un proceso neuropsicológico en el que existen factores de índole bio-psico-social.

10º. ¿y a nivel psicológico; como actua?.
El mecanismo de acción psicológico tiene dos facetas:

- La faceta potenciadora de la emoción de IRA; a través de la retroalimentación del estado alterado mediante pensamientos que lo potencian, es el fenómeno denominado “cargarse de razones para estallar”. Estos pensamientos fortalecen creencias a cerca de uno mismo y de los demás, que a su vez cronifican actitudes desadaptativas basadas en el enfrentamiento y el conflicto interpersonal. Un ejemplo de este tipo de creencias y actitudes es “querer tener siempre la razón”, “querer ganar siempre”, “entender los inconvenientes como frustraciones o trabas puestas adrede por terceros”, “creerse en posesión de la razón siempre”, “ creerse más o menos que los demás”, etc…

- La faceta inhibidora de la emoción. Es decir todos aquellas actitudes, conductas, pensamientos y análisis dirigidos a aumentar el control consciente de nuestro comportamiento y que fomentan estrategias de autocontrol .
Este último punto (el de autocontrol emocional) es el que trataremos en la próxima entrega. con las siguientes aportaciones:

- El SEXO PLACENTERO; Una practica para canalizar la tensión, la ira y la agresividad.

- EL DEPORTE; una actividad generadora de bienestar, salud y claidad de vida. actividad antagonista de la tensión, estrés y malestar emocional.

- OTRAS ACTIVIDADES PLACENTERAS; (HOBBIES, MEDITACIÓN, RELAJACIÓN, TAI-CHI, CONVERSACIONES CON GENTE POSITIVA, APRENDIZAJE EMOCIONAL, ANÁLISIS PERSONAL, ETC...).

- OTRAS TÉCNICAS DE AUTOCONTROL Y CRECIMIENTO PERSONAL:
  • Relativizar.
  • Reestructuración Cognitiva.
  • Teoría Racional-Emotiva o de la relación entre mente-emoción-conducta- salud,.
  • Observación (vista desde fuera) y análisis crítico.
  • Parada del pensamiento (técnica del STOP).
  • Introspección o análisis consciente de uno mismo.
  • Tiempo fuera (salir a dar un paseo en el momento crítico).
  • Consciencia plena.
  • Valoración y anticipación de consecuencias.
  • Valoración de pros y contras y planteamiento de hipótesis en imaginación.
  • Visualización de consecuencias negativas y positivas.
  • Etc
Ignacio G. Sarrió.
http://psicolegalyforense.blogspot.com
Psicólogo. Psicoterapeuta. Coleg. Valencia.